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ENFERMEDADES BENIGNAS DE LA MAMA
Son muchas las lesiones y alteraciones de la mama, que sin ser malignas pueden causar la inquietud y la preocupación de la mujer y su médico. Las más frecuentes son la condición fibroquística (CFQ) y el fibroadenoma de mama, que pueden llegar a presentarse hasta en el 40-50 % de las pacientes con alteraciones mamarias. Se pueden presentar alteraciones congénitas como las mamas supernumerarias, mastitis en sus diferentes formas y complicaciones, eversión del pezón, papilomas intraductales o intraquísticos, secreciones por el pezón, lipomas y hamartomas entre otras menos frecuentes.
Desde el punto de vista práctico, es importante comprender que cualquier alteración de la arquitectura normal de la mama reviste gran importancia, ya que muchas veces estas alteraciones son el sustrato para el desarrollo de cáncer mamario. Es precisamente esta situación la que representa el principal reto para el mastólogo, ya que la mayor parte de las veces se trata de lesiones pequeñas cuya naturaleza histológica es necesario determinar, como por ejemplo las microcalcificaciones en la mamografía o las zonas de mala transmisión del sonido en las ecografías.
Son muchas las medidas que deben recomendarse a las pacientes, el general lo que se busca es controlar el estatus metabólico y hormonal, para disminuir la intensidad y frecuencia de los síntomas, así como el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Haga click en el siguiente link para más información referente a las medidas generales:
>Como luchar contra el cáncer de mama. Recomendaciones generales. Cuantificación y manejo del riesgo
El tratamiento de una patología benigna de la mama, depende fundamentalmente de la sintomatología y las características de la lesión. El mastólogo debe aglutinar una serie de datos para tomar la decisión más adecuada. El tamaño, la velocidad de crecimiento, la consistencia a la palpación, relación con los tejidos vecinos, síntomas asociados como dolor o sensación de peso, el contenido sólido o líquido, las características macroscópicas e histológicas, y finalmente la presencia de secreción por el pezón son algunos de los datos de mayor importancia desde el punto de vista clínico.
Toda esta información establece el panorama inicial y determina la impresión diagnóstica, para luego con la información de los estudios diagnósticos complementarios lograr una mejor orientación y realizar el tratamiento más adecuado. Muchas veces se decide observar la evolución de las lesiones para identificar los cambios que pueden experimentar, pero en otras oportunidades es posible realizar estudios citológicos o histológicos por punción guiados por , estereotaxia o ecografía, y en otras oportunidades se requerirá la intervención quirúrgica con fines diagnósticos y curativos.
Los fibroadenomas y otros tumores benignos deben extirparse cuando son sintomáticos y presentan crecimiento acelerado, los quistes mamarios generalmente pueden observarse, pero en algunas oportunidades el tamaño, la naturaleza del contenido o la presencia de papilomas o excrecencias intraquísticas requieren de extirpación quirúrgica. La secreción por el pezón tienen gran significación clínica y muchas veces se deben realizar estudios diagnósticos como la galactografía o la ductoscopia, a fin de determinar la causa y descartar lesiones ductales susceptibles de tratamiento quirúrgico. En fin, cada caso amerita una exhaustiva valoración por parte del mastólogo, a fin de determinar cual será el tratamiento indicado. En el link de dolor mamario, se realiza una revisión sobre las medidas terapéuticas mas importantes en el tratamiento de la enfermedad benigna de la mama
El diagnóstico de cualquiera de estas alteraciones amerita la valoración y el tratamiento adecuado por parte de un mastólogo. La consulta no debe retrazarse, ya que en patología mamaria el diagnóstico precoz es uno de los aspectos más importantes. |
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